martes, 18 de diciembre de 2007
Radicales, transfórmense y avancen!!!
No tiene nada que ver con nada, pero no se lo podían perder. Señoritas y Señor, con ustedes... El día que Darth Vader descubrió que era un Pitufo!!!
domingo, 9 de diciembre de 2007
Resumen de la Aventura II (Sin título)
He aquí el resumen de la última aventura del queridísimo Grupo Luxemburgo (versión 2.0). Lo cierto es que tuve unos cuantos problemas a la hora de escribirlo, puesto que:
1. Como nuestra última reunión fue hace ya mucho tiempo, no recuerdo demasiados detalles.
2. Justamente porque sé que luego de un tiempo no recuerdo los detalles es que tomo apuntes. Sin embargo, en esta ocasión los apuntes fueron pocos y (para colmo de males) están escritos en mi letra, esa que se caracteriza por asemejarse muchísimo a jeroglíficos incomprensibles (incluso para mí), así que no he podido rescatar demasiado de ellos. Además en ningún lado puse una separación entre la aventura anterior y esta, por lo que he tenido que adivinar en qué punto terminaba una y empezaba la siguiente.
Aún así, con lo poco que hay en mi memoria más lo poco que hay escrito he conseguido dar forma a este pequeño resumen que espero nos ayude este próximo viernes (porque, señorita Master, yo le tomo la palabra: vamos a juntarnos el viernes. Es una orden y no me importa si a las órdenes las da usted) a retomar la campaña donde la habíamos dejado. No está bien escrito (de hecho, está pésimamente redactado), ni es emocionante ni nada: es bastante difícil conseguir algún efecto si no recuerdo la mayor parte de la historia. Les ruego (a todos, pero en particular a Master Lu, que probablemente sepa cuáles son los más importantes) que si recuerdan algún detalle que yo he omitido lo incluyan en forma de comentario. O, si lo desean, son libres de hacer un resumen más completo (pero no creo que nadie quiera tomarse el trabajo).
Taurwen
....
Luego de haber jurado lealtad a la Suma Sacerdotisa; Hovanes, Déborah y Laura reaparecen en casa de Agnes. La puerta está abierta: sobre la nieve encuentran un rastro de sangre que los conduce hacia la dueña de casa; tirada en el bosque, ensangrentada y aparentemente muy malherida. Entre los tres la levantan y la llevan de regreso a la casa, donde se desmaya para luego despertarse hablando en un idioma desconocido. Intentan llamar a un número de emergencias para que alguien venga a socorrerla, pero al hacerlo se dan cuenta de un gran problema: ¡ninguno sabe dónde están! Mientras cuidan de Agnes en la habitación de ella escuchan ruidos en el piso inferior, se asoman al pasillo y ven que algo que parece una sombra ha entrado a la casa. Una vez adentro, la sombra parece dividirse en dos: una de las partes queda tirada en el piso mientras que la otra sale y desaparece de la vista. Mientras Déborah intenta auxiliar a Agnes, Hovanes y Laura bajan a examinar lo que ha dejado la sombra: es Ludovica, envuelta en una túnica negra. Está viva y despierta, pero dice no recordar nada de lo que le ha pasado desde el momento en que desapareció del avión. En el bolsillo de la túnica encuentra un fragmento de algo, no sabe qué es. Hovanes sale de la casa en busca de la sombra: no hay rastros de ella, pero luego de caminar un rato tropieza con una pila de huesos y cadenas. Toma uno de los huesos, que está roto, y vuelve a la casa. (aquí dice “violín roto, papel con letras, lago, Excalibur y libros”. No recuerdo cómo se relaciona con lo anterior). Al mostrarles el hueso a sus compañeras, a Ludovica se le ocurre que lo que ella ha encontrado en su túnica es un pedazo de hueso: efectivamente, el fragmento encaja a la perfección con el hueso traído por Hovanes. Mientras tanto, Agnes ha despertado, aunque a costa de la ¿energía? de Déborah, que ahora se encuentra inconsciente: con dificultad, Agnes insta a sus compañeros a deshacer el pacto con la Suma Sacerdotisa y a encontrar un cierto bosque (¿?) y dice haber sido atacada por nefaritas y otros seres (literalmente, por “algo con nefaritas”). Cuando Hovanes le muestra el hueso que ha recogido fuera de la casa, se muestra asustada y le dice que no debería haberlo tocado. Luego se vuelve a desmayar. En eso, alguien repara en el espejo que hay en la habitación de Agnes: al reflejarse en él, tanto el cabello de Ludovica como el traje de Laura se ven negros. Hovanes intenta romper el espejo, utilizando para ello distintos elementos que encuentra a mano, pero al parecer es imposible. Finalmente se le ocurre intentar con el hueso, y entonces el espejo se rompe, pero inmediatamente se vuelve a armar. Al romperse, sin embargo, se llega a ver la habitación de la Suma Sacerdotisa. Buscando más elementos extraños en la habitación, el grupo descubre que detrás del respaldo de la cama se esconde una biblioteca. Entre los libros encuentran un Atlas con información sobre lagos de Rusia (había que encontrar un lago, no recuerdo por qué, probablemente esté relacionado con el bosque del que habló Agnes cuando se despertó), un libro escrito en caracteres extraños y con muchas páginas en blanco y una especie de enciclopedia de trajes del siglo XVI. En el libro de los trajes encuentran el diseño de las túnicas púrpuras de los sacerdotes con los que se habían encontrado anteriormente así como el de la que lleva puesta Ludovica. A su lado hay ciertas instrucciones que indican cómo ponérsela: las imágenes dan a entender que al hacerlo uno puede volverse invisible. Hovanes pone el libro de los caracteres extraños frente al espejo, y al hacer esto aparecen en él nuevos caracteres y una imagen que muestra un bote que se arrima a la costa: dentro del bote hay personas que pasan un cuerpo a los que están en tierra firme. Luego Hovanes coloca la partitura (¿la que habíamos encontrado detrás del cuadro de Binah?) frente al espejo y entonces comienza a sonar una melodía. A alguien se le ocurre que quizás la Suma Sacerdotisa, o quien sea que se encuentre del otro lado del espejo, puede estar observando sus acciones. No sabiendo qué hacer, el grupo decide telefonear a Martín, que dice que se encuentran en grave peligro y que deben huir sin perder más tiempo, dejando a Agnes y a Déborah (que continúan inconscientes) en la casa. Ludovica, Hovanes y Laura toman las cosas que son de utilidad (¿?) y escapan a través del bosque. Sin embargo, cuando aún se encuentran cerca de la casa oyen un ruido a sus espaldas: detrás suyo, el pilón de huesos se rearma y toma la forma de un nefarita. Adelante, el monje blanco los espera.
1. Como nuestra última reunión fue hace ya mucho tiempo, no recuerdo demasiados detalles.
2. Justamente porque sé que luego de un tiempo no recuerdo los detalles es que tomo apuntes. Sin embargo, en esta ocasión los apuntes fueron pocos y (para colmo de males) están escritos en mi letra, esa que se caracteriza por asemejarse muchísimo a jeroglíficos incomprensibles (incluso para mí), así que no he podido rescatar demasiado de ellos. Además en ningún lado puse una separación entre la aventura anterior y esta, por lo que he tenido que adivinar en qué punto terminaba una y empezaba la siguiente.
Aún así, con lo poco que hay en mi memoria más lo poco que hay escrito he conseguido dar forma a este pequeño resumen que espero nos ayude este próximo viernes (porque, señorita Master, yo le tomo la palabra: vamos a juntarnos el viernes. Es una orden y no me importa si a las órdenes las da usted) a retomar la campaña donde la habíamos dejado. No está bien escrito (de hecho, está pésimamente redactado), ni es emocionante ni nada: es bastante difícil conseguir algún efecto si no recuerdo la mayor parte de la historia. Les ruego (a todos, pero en particular a Master Lu, que probablemente sepa cuáles son los más importantes) que si recuerdan algún detalle que yo he omitido lo incluyan en forma de comentario. O, si lo desean, son libres de hacer un resumen más completo (pero no creo que nadie quiera tomarse el trabajo).
Taurwen
....
Luego de haber jurado lealtad a la Suma Sacerdotisa; Hovanes, Déborah y Laura reaparecen en casa de Agnes. La puerta está abierta: sobre la nieve encuentran un rastro de sangre que los conduce hacia la dueña de casa; tirada en el bosque, ensangrentada y aparentemente muy malherida. Entre los tres la levantan y la llevan de regreso a la casa, donde se desmaya para luego despertarse hablando en un idioma desconocido. Intentan llamar a un número de emergencias para que alguien venga a socorrerla, pero al hacerlo se dan cuenta de un gran problema: ¡ninguno sabe dónde están! Mientras cuidan de Agnes en la habitación de ella escuchan ruidos en el piso inferior, se asoman al pasillo y ven que algo que parece una sombra ha entrado a la casa. Una vez adentro, la sombra parece dividirse en dos: una de las partes queda tirada en el piso mientras que la otra sale y desaparece de la vista. Mientras Déborah intenta auxiliar a Agnes, Hovanes y Laura bajan a examinar lo que ha dejado la sombra: es Ludovica, envuelta en una túnica negra. Está viva y despierta, pero dice no recordar nada de lo que le ha pasado desde el momento en que desapareció del avión. En el bolsillo de la túnica encuentra un fragmento de algo, no sabe qué es. Hovanes sale de la casa en busca de la sombra: no hay rastros de ella, pero luego de caminar un rato tropieza con una pila de huesos y cadenas. Toma uno de los huesos, que está roto, y vuelve a la casa. (aquí dice “violín roto, papel con letras, lago, Excalibur y libros”. No recuerdo cómo se relaciona con lo anterior). Al mostrarles el hueso a sus compañeras, a Ludovica se le ocurre que lo que ella ha encontrado en su túnica es un pedazo de hueso: efectivamente, el fragmento encaja a la perfección con el hueso traído por Hovanes. Mientras tanto, Agnes ha despertado, aunque a costa de la ¿energía? de Déborah, que ahora se encuentra inconsciente: con dificultad, Agnes insta a sus compañeros a deshacer el pacto con la Suma Sacerdotisa y a encontrar un cierto bosque (¿?) y dice haber sido atacada por nefaritas y otros seres (literalmente, por “algo con nefaritas”). Cuando Hovanes le muestra el hueso que ha recogido fuera de la casa, se muestra asustada y le dice que no debería haberlo tocado. Luego se vuelve a desmayar. En eso, alguien repara en el espejo que hay en la habitación de Agnes: al reflejarse en él, tanto el cabello de Ludovica como el traje de Laura se ven negros. Hovanes intenta romper el espejo, utilizando para ello distintos elementos que encuentra a mano, pero al parecer es imposible. Finalmente se le ocurre intentar con el hueso, y entonces el espejo se rompe, pero inmediatamente se vuelve a armar. Al romperse, sin embargo, se llega a ver la habitación de la Suma Sacerdotisa. Buscando más elementos extraños en la habitación, el grupo descubre que detrás del respaldo de la cama se esconde una biblioteca. Entre los libros encuentran un Atlas con información sobre lagos de Rusia (había que encontrar un lago, no recuerdo por qué, probablemente esté relacionado con el bosque del que habló Agnes cuando se despertó), un libro escrito en caracteres extraños y con muchas páginas en blanco y una especie de enciclopedia de trajes del siglo XVI. En el libro de los trajes encuentran el diseño de las túnicas púrpuras de los sacerdotes con los que se habían encontrado anteriormente así como el de la que lleva puesta Ludovica. A su lado hay ciertas instrucciones que indican cómo ponérsela: las imágenes dan a entender que al hacerlo uno puede volverse invisible. Hovanes pone el libro de los caracteres extraños frente al espejo, y al hacer esto aparecen en él nuevos caracteres y una imagen que muestra un bote que se arrima a la costa: dentro del bote hay personas que pasan un cuerpo a los que están en tierra firme. Luego Hovanes coloca la partitura (¿la que habíamos encontrado detrás del cuadro de Binah?) frente al espejo y entonces comienza a sonar una melodía. A alguien se le ocurre que quizás la Suma Sacerdotisa, o quien sea que se encuentre del otro lado del espejo, puede estar observando sus acciones. No sabiendo qué hacer, el grupo decide telefonear a Martín, que dice que se encuentran en grave peligro y que deben huir sin perder más tiempo, dejando a Agnes y a Déborah (que continúan inconscientes) en la casa. Ludovica, Hovanes y Laura toman las cosas que son de utilidad (¿?) y escapan a través del bosque. Sin embargo, cuando aún se encuentran cerca de la casa oyen un ruido a sus espaldas: detrás suyo, el pilón de huesos se rearma y toma la forma de un nefarita. Adelante, el monje blanco los espera.
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